martes, 7 de febrero de 2017

Tentadero en Doblas - Mayo 2016

Con expectación se esperaba este nuevo tentadero de mayo ya que de nuevo volvíamos a la ganadería que ha sido y será escenario de la evolución y crecimiento de la asociación de Aficionados Prácticos de Córdoba. Hasta la localidad serrana de Hornachuelos nos desplazamos a la finca Los Arenales un gran número de aficionados prácticos acompañados de familiares y amigos. La cercanía de la ganadería favorece la circunstancia de que la familia pueda acudir y presenciar un tentadero para el que durante tiempo atrás nos preparamos en nuestro entrenamiento semanal.


En esta ocasión tuvimos el placer de contar con el acompañamiento del matador de toros José Luis Torres, quien amablemente accedió a nuestra invitación de pasar un día de tentadero junto a los APTC. Durante el desarrollo del tentadero siempre son de agradecer los consejos que un matador de toros puede dar a un aficionado práctico, consejos que en el silencio de la plaza de tientas podían escuchar tanto los que en ese momento están en la cara del animal como los compañeros que desde fuera observan y les sirve de aprendizaje.


Antes del comienzo del tentadero se dan las instrucciones de última hora por parte de nuestro director artístico, Sergio Jiménez "Machaquito". Estos momentos previos son fiel reflejo del nerviosismo de los más nobeles y de la serenidad de los más aventajados, aunque todos son conscientes de la responsabilidad y de la seriedad que supone ponerse delante de un animal bravo.



Cuatro preciosos becerros añojos bajo el criterio de Sergio y de José Luis Torres son los designados para el tentadero. Poco a poco van siendo apartados por el mayoral de una corraleta a otra hasta que sin darse cuenta los elegidos quedan juntos en el mismo corral. 





















Al final casi siempre hay tiempo para que los más jóvenes puedan sentir la experiencia de ver pasar cerca al animal, siempre bajo el atento cuidado de un profesional.












Visita ganadería La Castilleja - Mayo 2016

Otra de las actividades interesantes que organiza la asociación APTC en la visita a ganaderías y en esta ocasión nos trasladamos hacia el norte de Córdoba hasta el término municipal de Peñarroya, lugar donde pastan las reses de La Castilleja, propiedad de la familia García Galán.
Con el pasto y el verdor propio de una generosa primavera pudimos deambular los diferentes cercados de la ganadería. Varias corridas bien hechas para la temporada pacían tranquilas al paso del tractor desde donde podíamos observar desde bien cerca a los cuatreños.



La visita estuvo guiada en todo momento por don Antonio García, quien amablemente y con lujo de detalles describió las características propias de este singular encaste de Murube. Una visita al campo bravo para contemplar de cerca a este bello animal es una oportunidad que no está al alcance de la mayoría de los aficionados y es de agradecer a los señores ganaderos su hospitalidad por abrirnos las puertas de la ganadería y de su casa.





Toro guapo de La Castilleja. Toro hondo y de preciosas hechuras.





Los aficionados prácticos de Córdoba pudimos deambular por todas las dependencias de La Castilleja, los cercados con las corridas preparadas para la temporada, los novillos, los sementales, así como los corrales y la plaza de tientas.



Juan Hidalgo "Juanito" quiso tener este recuerdo en la plaza de tientas de La Castilleja. 

Para finalizar la visita pasamos al interior del cortijo disfrutando del acogedor salón campero, repleto de recuerdos y de trofeos taurinos, así como también degustar un estupendo vino de la casa. La tertulia se prolongó de forma distendida y con todo tipo de preguntas y curiosidades que amablemente fueron respondidas tanto por don Antonio García Galán como por su hijo Antonio y Luis, el mayoral de La Castilleja.


Homenaje al Fino - 25 aniversario alternativa - Abril 2016

Con motivo del 25 aniversario de alternativa del matador de toros cordobés Juan Serrano Finito de Córdoba, la asociación de Aficionados Prácticos Taurinos de Córdoba quisimos hacer nuestro homenaje particular a esta figura del toreo que tantas tardes de gloria ha dado a los cordobeses en el Coso de Los Califas y por innumerables plazas de España.
En un ambiente totalmente distendido el acto discurrió, tras una breve introducción de manos del presidente de la asociación Rafael Ruiz, con la entrega de un obsequio consistente en una medalla con una imagen de la que Juan es ferviente devoto. A continuación el Fino tomó la palabra agradeciendo el detalle y deleitando a los compañeros y amigos presentes con sus inquietudes más cercanas como era el importante compromiso que días más tarde debía de afrontar ante sus paisanos en la feria del mayo cordobés.






Tentadero en Medina Sidonia - Abril 2016

Tentadero organizado junto a nuestros amigos y compañeros aficionados prácticos de Málaga en casa del matador de toros Antonio Fernández. Entre ambas asociaciones se echaron un total de seis becerras disfrutando de la bravura de cada una de ellas.
El anfitrión de la casa, el matador de toros Antonio Fernández junto al matador de toros Fernando Cámara, este último ligado a la asociación de Málaga, estuvieron atentos en todo momento al desarrollo del tentadero.
Tras el largo tentadero tuvimos ocasión de almorzar todos juntos en los salones de la casa comentando la jornada.

Fernando Cámara dando algunos consejos a miembros de la asociación de Córdoba.

Grupo de actuantes aficionados prácticos de Málaga y Córdoba.

Grupo de aficionados de Córdoba.

miércoles, 2 de marzo de 2016

72 Años Soñando en Torero ¡Felicidades Bombé!



Al igual que la Iglesia Católica propone a los Santos como modelo de vida a seguir, de haber una religión propia de los aficionados prácticos taurinos, sin duda alguna, Juan Hidalgo “Bombé”, en unos años (Dios quiera que sean aún muchos) formaría parte de su propio santoral.

Y es que, hablar de Juan es hablar de campo y reses bravas, de ganaderías y tentaderos, de tapias y maletillas, de trastos y suertes. Hablar con Juan es impregnarse de amor por el toro bravo, de pasión por la Fiesta, de afición al toreo. Una afición que en Juan se desborda, se desparrama. Es la misma afición desmedida que, ya en su juventud, llevó a Juanito a saltar de espontáneo a un ruedo por primera vez con sólo 15 años. O a abandonar el hogar paterno a los 16, hatillo en mano, sin rumbo fijo pero con un objetivo claro: Ser torero.

Pero la suerte le fue esquiva y los sueños toreros de Juanito se fueron desvaneciendo poco a poco. La gloria efímera, la fama, los millones... no entraban en los planes que Dios tenía preparados para él en aquella época. Los grandes triunfos le estaban reservados para más adelante y de una manera más íntima, más sencilla, más verdadera. En primer lugar en el seno de su familia. Posteriormente, y de la mano de la Asociación de Aficionados Prácticos Taurinos de Córdoba, le han llegado los triunfos toreros.

Con la llegada de su jubilación laboral, los rescoldos toreros de Juan se avivaron, y Dios, como queriendo saldar una antigua deuda con él, puso en su camino a la APTC. Y se produjo la simbiosis perfecta. APTC devolvió a Juan la ilusión del maletilla, el contacto con los trastos de torear y el campo bravo, le dio aire fresco que le permitía respirar de nuevo en torero. A su vez, Juan se ha convertido en todo un referente para los aficionados prácticos taurinos de Córdoba. Juanito es sinónimo de afición, afán de superación, esfuerzo, perseverancia, puntualidad, sacrificio, entrega... Su ejemplo es la mejor motivación para cualquier miembro de APTC.

Aprovechando la celebración de su cumpleaños en una fecha tan peculiar como el propio Juanito, el 29 de febrero, APTC, con la connivencia de la familia, le preparó un homenaje sorpresa. A la cita acudió su extensa familia casi al completo y la práctica totalidad de los integrantes de APTC. Nadie se lo quería perder, lo que da una idea de la calidad humana de Juan, un tío cabal que lleva por bandera la generosidad, la sencillez y la humildad, cualidades cada día más difíciles de encontrar en nuestra sociedad.

Fue un día grande para Juan y para APTC, quien, con este acto, tan importante como el que más de su trayectoria, dignificó los valores inherentes a la tauromaquia personificados en Juanito.

En la jornada se sucedieron los momentos emotivos. En ocasiones resultó muy complicado contener las lágrimas ante tanta muestra de cariño por una parte y de agradecimiento por otra. Pero Juanito aguantó el tipo, afloró su casta torera y se fue sobreponiendo a cada uno de los envites emocionales a que fue sometido su enorme corazón.

Pero, por encima de los merecidos obsequios, recuerdos, reconocimientos y el cariño con que fue agasajado continuamente por todos los presentes, estoy convencido de que el momento en el que las pulsaciones del corazón de Juanito alcanzaron su ritmo más alto fue cuando se le comunicó que había dos becerros enchiquerados para él. Juan cumplía un año más, 72, pero su espíritu rejuvenecía 50. 

Y Juan se transmutó. Se dispuso a disfrutar de nuevo de lo que durante tantos años le había faltado. Disfrutó viendo un traje corto preparado para que se lo enfundara. Disfrutó de un mozo de espadas mimándolo mientras se vestía. Disfrutó de cada uno de sus pasos haciendo el paseíllo más lento que nunca. Disfrutó de la compañía en el ruedo de una cuadrilla de lujo que además lo adora. Disfrutó del aplauso y el cariño de un público entregado. Pero, sobre todo, disfrutó toreando. “Bombé” se sobrepuso a la condición de los dos únicos protagonistas que no quisieron sumarse al homenaje. Se sintió torero, se gustó, se entregó. Dio muestras de su valor sereno y estoico. Erguida la planta, los pies asentados. Y fue desgranando, uno a uno, pases llenos de enjundia, de personalidad, de sabor, de toreo añejo. Fueron unos pases para el recuerdo, para degustarlos lentamente con el paso del tiempo, porque, sin duda, quedaron marcados en la memoria de los allí presentes.

A buen seguro que, por encima de todo, esa fue la mayor satisfacción de “Bombé” en toda la jornada: el haber arrancado el olé sentido y sincero de un puñado de buenos aficionados más allá de la amistad y el cariño que le profesan. Unos aficionados que se sienten afortunados de poder disfrutar, en el día a día, de la amistad de Juanito, y, en el campo, del toreo de “Juan Hidalgo”.

¡Grande Bombé! ¡Que cumplas muchos más!

Por Manuel Arrebola.